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13 diciembre 2017

El presidente de Mapfre, Antonio Huertas y el CEO de retail de El Corte Inglés, Víctor del Pozo, presentan el libro sobre la Generación Z escrito por Iñaki Ortega y Núria Vilanova

El CEO de retail de El Corte Inglés, Víctor del Pozo, y el presidente de Mapfre, Antonio Huertas, acompañaron a la presidenta de Atrevia, Núria Vilanova, y a Iñaki Ortega, director de Deusto Business School, en la presentación de su libro Generación Z: Todo lo que necesitas saber sobre los jóvenes que han dejado viejos a los millennials.

El libro, que es una guía para entender quiénes son estos jóvenes y qué les diferencia con respecto a generaciones anteriores, ha contado con la colaboración de Dolors Montserrat, Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y de Antonio Huertas, presidente de Mapfre. A la presentación también asistieron Begoña Sese, Generación Z y CEO por un mes en Adecco y Jordi Nadal, editor del libro y fundador de Plataforma Editorial.

La Generación Z la componen los nacidos a partir de 1994, que suponen casi 8 millones según la estadística española y más de un 25% de la población mundial. Ya no cabalgan entre lo analógico y lo digital como sus hermanos mayores, los millennials, sino que son 100% digitales porque se han educado y socializado con internet plenamente desarrollado.

La generación de las íes

El libro, que recoge algunas de las conclusiones del estudio cuantitativo y cualitativo desarrollado por ATREVIA y Deusto Business School –Generación Z: El dilema-, detalla en profundidad las principales características de los jóvenes Z: digitales, emprendedores, comprometidos, marquistas e inconformistas.

Si algo define a esta generación son las denominadas 4 íes, que, junto a internet, serían: irreverencia, inclusión, inmediatez e incertidumbre. Tal y como aseguraba Iñaki Ortega, “son irreverentes porque no dudan en llevar la contraria a sus padres, profesores o mayores, entre otras cosas porque han sido autodidactas. Inmediatez como las redes sociales que frecuentan donde todo es rápido y fugaz. La economía colaborativa y la diversidad que abrazan les convierte en inclusivos. El mundo líquido en el que han nacido, en palabras del filósofo Bauman, donde nada es estable y todo cambia, hace que la incertidumbre sea su compañera desde que nacieron en plena crisis global”.

“Comienzan a salir de las universidades para incorporarse al mundo laboral y reclamar su sitio en el mundo. Son la primera generación que ha incorporado internet en las fases más tempranas de su aprendizaje y socialización, y también aquella a la que la crisis ha marcado más directamente su personalidad. Gracias a la democratización de internet, disponen de potentísimas herramientas para cambiar su entorno o el destino al que están llamados” explicaba Núria Vilanova.

Tal y como revela el libro, los jóvenes Z prefieren emprender y trabajar con libertad. El 36% de los encuestados optaría por montar su propia empresa o trabajar por cuenta propia mientras que sólo el 20,8% aspira a ser funcionario. Independencia y autonomía, trabajar en cosas diferentes y no tener jefes son los principales motivos para optar por trabajar por cuenta propia, mientras que tener la oportunidad de poner en marcha ideas propias es la principal motivación para crear una empresa.

Como consumidores son críticos y empoderados, un 92% de estos jóvenes usa internet habitualmente para conocer los productos que desea comprar. Tienen una mirada mucho más abierta al mundo, son influenciables a través de la red y siempre están dispuestos a escucharla sobre los temas que les interesan. Son incrédulos de actitud. Ponen en tela de juicio los inputs que reciben de las marcas, contrastan esa información a través de internet, comparan con otras opciones y comparten opiniones entre iguales.

Para los Z un producto es la experiencia, tanto en el proceso de compra como en su propio uso. Para ellos, lo importante es sentir, activar sus emociones, para poder compartir contenidos en la red. El reto para las marcas, por tanto, será personalizar productos llegando al “corazón”. En este sentido, una comunicación más eficaz para las marcas será la que transmita las bondades emocionales del producto con el mismo lenguaje y códigos de los Z.​