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15 September 2016Bilbao Campus

Apertura del curso académico 2016-17: Deusto incrementa en un 17% el número de estudiantes de grado en tres años

Deusto inauguró el 15 de septiembre el nuevo curso académico 2016-17. Este año se cumple el 130 aniversario del inicio de las actividades de la Universidad, una celebración que coincide con los 100 de Deusto Business School en Bilbao, y los 60 en Donostia-San Sebastián. Para festejarlo, la Facultad de Derecho organizará un acto para recordar la primera clase que se impartió con 90 estudiantes, y Deusto Business School, entre otros actos, concederá el doctorado honoris causa a Adela Cortina, el próximo 20 de octubre.

La Cámara de Comercio y la Coral Bilbaína también nacieron en 1886 y, por ello, estas instituciones, junto con Deusto, han organizado un concierto conmemorativo que tendrá lugar el próximo 22 de septiembre, en el Euskalduna. El Instituto Vasco de Competitividad – Orkestra igualmente cumple años, 10 en total. Se inicia, por tanto, un curso conmemorativo que da cuenta de años de compromiso con la sociedad vasca y es una muestra del arraigo de esta institución en nuestro entorno.

Personas implicadas en la construcción de sociedades más justas

El Rector José María Guibert ha dedicado su discurso a reflexionar sobre el denominado ‘iustitia”, uno de los cuatro principios que explica la razón de ser de una universidad jesuita y que tiene que ver con el “correcto gobierno de los asuntos públicos”. El resto de los pilares son “utilitas” “humanitas” y “fides”.

Para el máximo representante de la Universidad de Deusto, hablar de “iustitia” invita a tener cuidado en no poner el foco exclusivamente en elementos pragmáticos como el empleo o el progreso o sólo en los intereses de las empresas. Estos valores son los que utilizan un buen número de ranking y que, por consiguiente, hacen que universidades y gobiernos focalicen exclusivamente a estos fines sus estrategias e inversiones.

A su juicio, lo adecuado es potenciar una educación que forme a personas implicadas en la construcción de estructuras sociales, económicas y políticas en pro de la humanidad común. Se trata, en su opinión, de que el sentido meramente utilitario de la educación no lleve a despreciar o subordinar valores precisos para construir unas sociedades justas.

El Rector asegura que la Universidad es un campo privilegiado para la promoción de la justicia. En el terreno de una de las misiones de las instituciones académicas, la docencia-aprendizaje, un criterio real de evaluación de las universidades está en ver lo que los estudiantes llegan a ser y lo que hacen con sus vidas. Al respecto, considera que una buena forma de evaluar la promoción de la justicia es medir el porcentaje de sueldo que los antiguos alumnos dedican a ONGs, su participación en la vida pública, en combatir el deterioro medioambiental o el apoyo a causas sociales de manera desinteresada en beneficio de la comunidad, entre otras.

Evaluar estos ítems enriquecería, según el Rector, el concepto de excelencia universitaria aunque sea algo que puede estar distante de los indicadores utilizados para los rankings universitarios que suelen centrarse más en medir los sueldos de los ex alumnos.

Más de 1200 estudiantes en experiencias de aprendizaje y servicio

Deusto tiene más ejemplos de iniciativas que trabajan en la promoción de la justicia. Así, todos los grados incluyen competencias genéricas como sentido ético, interculturalidad, pensamiento crítico o tratamiento de conflictos y un módulo obligatorio de Formación Humana en Valores. Igualmente, los estudiantes pueden optar a un programa, existente en muchas universidades americanas, denominado “aprendizaje y servicio”, gracias al cual, desde la implantación de los nuevos grados, más de mil doscientos alumnos han tenido la posibilidad de realizar labores tutoradas en ONGs y entidades sociales.

Asimismo, Deusto cuenta con títulos que inciden más directamente en los problemas sociales y en las necesidades de justicia. Entre ellos, el nuevo Grado, puesto en marcha este curso 16-17, sobre “Filosofía, Política y Economía” que se realiza con otra universidad jesuita, Comillas, de Madrid, y con la Ramón Llull de Barcelona. Su objetivo es ayudar a pensar con rigor sobre cómo hacer que la economía, la política y la sociedad no vayan por separado.

Impacto social de la investigación

En la segunda misión de la universidad, la investigación, José María Guibert también cree que se pueden plantear cuestiones de justicia. Al respecto, considera que los centros, más allá de medir los índices de impacto académicos, se han de preguntar sobre el impacto social de la investigación que realizan.

Deusto está trabajando en ello y ha diseñado un plan director para promover el impacto social de la investigación. Se han hecho estudios, cursos y acciones para apoyar los proyectos que liguen a Deusto con agentes sociales; y los premios de investigación y convocatorias deben incorporar la dimensión de impacto social… El objetivo de estas iniciativas es poner de manifiesto la acción transformadora de la investigación de Deusto, potenciando temáticas que aborden el desarrollo, bienestar o justicia social y que contribuyan a los procesos de cambio hacia unas sociedades más justas y más diversas.

Igualmente, en junio se realizó una declaración conjunta entre Deusto, Confebask y la Viceconsejería de Universidades e Investigación del Gobierno Vasco para la promoción del Impacto Social de la Investigación Universitaria. Otro proyecto en marcha desde el curso pasado son las “plataformas de investigación interdisciplinares” que buscan avanzar en dar respuesta a retos sociales reales, desde distintas disciplinas. Deusto ha elegido cinco retos: envejecimiento activo y saludable; igualdad de género; ciudades e industrias culturales y creativas; justicia, inclusión y cohesión social; participación ciudadana. Para cada uno de ellos se están creando plataformas interdisciplinares, uniendo talento compuestas por varios equipos de investigación monotemáticos.

Deusto al servicio de la comunidad

La tercera misión de la universidad es la proyección social y tiene que ver, más allá de la impartición de títulos, con lo que la Universidad aporta a la sociedad: generar reflexión, ofrecer espacios de debate abiertos, influjo en la organización del tejido social, político o empresarial, modernización de la sociedad, etc. El Rector considera este ámbito es otro más en el que las universidades pueden tener un influjo transformador que promueva la justicia social.

Al respecto, José María Guibert ha citado la colaboración de la Universidad con instituciones públicas o privadas para cuestiones como la paz y la convivencia, los derechos humanos, el pluralismo religioso, el desarrollo territorial, la inclusión y el empleo, las políticas sociales o la cooperación. También considera que las iniciativas de innovación social y de emprendimiento social en los dos viveros de empresa son un campo en que se pueden desplegar habilidades empresariales y tecnológicas para atender a problemas sociales.

Ha destacado igualmente el impulso de la reflexión y debate públicos sobre problemas y propuestas de soluciones que se plantean en foros como Deusto Forum o Deusto Forum Gipuzkoa, que pretenden sensibilizar a la sociedad y promocionar políticas que ayuden a la parte de la comunidad que más sufre los desajustes de la sociedad.

Un recuerdo para José Antonio Aguirre

El Rector ha dedicado parte de su discurso a recordar la figura de José Antonio Aguirre, primer lehendakari hace ochenta años y estudiante de la Facultad de Derecho de Deusto, entre 1920 y 1925. Ha citado un rasgo característico que, según los historiadores, marcó su política durante buena parte de su vida: “su empeño casi obsesivo en forjar consensos y mantener la unión de los demócratas”. Para él, subrayó José María Guibert, consenso significaba: firmeza en los principios, respeto a las ideas de todos, búsqueda del mínimo común denominador, actitud flexible abierta y comprometida en aras del acuerdo inclusivo, y pragmatismo y flexibilidad en las vías, los tiempos y las alianzas. Principios que José María Guibert está convencido siguen siendo importantes hoy en día; no sólo para la política, también para la empresa, para la academia o la universidad o incluso dentro de la Iglesia.

Renovación de los grados

Por último, José María Guibert ha indicado que, en esta última década, Deusto está inmersa en una importante renovación de los grados con el objetivo de servir las nuevas necesidades de la sociedad y demandas de los estudiantes. El cambio más importante comenzó en el curso 2009-2010 cuando fueron implantados los nuevos grados “Bolonia” adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior. En el curso 2013-2014 ya habían desaparecido los “quintos cursos” y el número de alumnos de grado oficial era 5727. La cifra para este curso 2016-2017 es de 6724. Esto quiere decir que los estudiantes de grado de Deusto han aumentado un 17% en tres años.

La cifra total de estudiantes en Deusto es mayor. A esta cifra de grado oficial hay añadir, por un lado, los de Teología y los del centro adscrito Begoñako Andra Mari. Además de estos estudios oficiales de Grado, Deusto ofrece programas de Máster Universitario, Doctorado y otras titulaciones propias (másteres, expertos, diplomas, y los nuevos cursos de formación continua). Esto hace que el número de alumnos supere los 11.000.

En estos años ha aumentado significativamente el número de titulaciones y programas ofrecidos, lo que ha implicado un importante esfuerzo de especialización y profesionalización, así como una mayor relación con agentes sociales y empresariales. Todo ello para ayudar a mejorar la capacitación de personas en nuestra sociedad del conocimiento.

Discurso íntegro del Rector

Lección inaugural sobre el derecho del trabajo en el siglo XXI

El acto de apertura del curso académico también ha incluido la lectura de la Lección inaugural de la profesora de la Facultad de Derecho Mariola Serrado titulada: El Derecho del Trabajo en el siglo XXI. Una reflexión abierta y crítica a las nuevas realidades laborales. La profesora Serrano ha centrado el discurso en explicar cómo han cambiado el Derecho del Trabajo, cuáles son los problemas y retos ante los que nos encontramos y lo que puede aportar la Universidad y en especial la Universidad de Deusto desde la reflexión, la crítica y la investigación.

Las nuevas tecnologías, la sociedad de la información, la globalización, el deseo de las empresas de una mayor flexibilidad, descentralización y especialización, la aparición de nuevos modelos de organización para obtener una mayor competitividad, el carácter dependiente de los mercados financieros y económicos, la estrechez en la negociación colectiva, el envejecimiento de la población trabajadora, la incorporación de las mujeres al ámbito empresarial o el ejercicio de derechos como el derecho a libertad religiosa o el derecho a la intimidad son algunos de los elementos transformadores de las relaciones laborales actuales.

Esa diversidad en la empresa reclama innovación en la gestión de los recursos humanos e implantación de sistemas más eficientes que adecuen la productividad con las realidades laborales, familiares y personales del trabajador sin que ello suponga una merma en la protección de los derechos de los mismos. En este camino de transformación de las relaciones laborales es especialmente importante por un lado, tener presente la ética en todas las decisiones y estrategias de la empresa y, por el otro, la inversión en educación, puesto que el mantenimiento del empleo depende de la calidad del mismo.

Lección Inaugural de Mariola Serrano

15/09/2016 - Apertura del curso académico 2016-17