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09 diciembre 2019Campus Bilbao

Fernando Gómez-Bezares, catedrático de Finanzas de Deusto, en la Cumbre del Clima COP25

Fernando Gómez-Bezares, catedrático de Finanzas de Deusto Business School, intervino en la mesa “La Inversión Sostenible como palanca para la contribución climática”, organizada por Spainsif el 9 de diciembre de 2019 dentro de la COP25, en IFEMA, Zona Verde, en Madrid. “En Deusto Business School (DBS) llevamos años investigando sobre la sostenibilidad empresarial y la inversión sostenible. Sin duda, la potenciación de la inversión en actividades sostenibles es una palanca poderosa para impulsar la sostenibilidad en general y evitar el deterioro climático en particular”, expresó el profesor Gómez-Bezares.

En este sentido, todos los miembros de Spainsif trabajan en esta línea. En concreto, Deusto se dedica a la docencia, la divulgación y la investigación para concienciar a la sociedad y facilitar la labor de los inversores que desean que sus inversiones sean respetuosas con el medioambiente, cuiden a sus partícipes sociales (stakeholders) y se doten de un buen gobierno corporativo.

Fernando Gómez-Bezares no tiene ninguna duda de que la inversión sostenible va a crecer en el futuro, pues está bastante probado que es tan o más rentable que la no sostenible y que disminuye el riesgo. “Ambas cosas son perfectamente razonables: las empresas sostenibles van a tener más fidelizados a sus stakeholders, van a tener mejor reputación, van a ser más innovadoras… y todo esto mejorará su rentabilidad media; por otro lado, evitarán riesgos medioambientales, sociales y de otro tipo. Las empresas sostenibles van a ser más atractivas financieramente. Pero además hay un clamor social por la sostenibilidad, especialmente respecto al cambio climático, que acabará castigando a los no sostenibles”.

En su opinión, se tiene que perfilar mejor el concepto de inversión sostenible; hasta ahora no ha habido todo el rigor deseable al calificar una inversión como sostenible. Precisamente la Taxonomía o el estándar de bonos verdes de la UE van en esa línea; pero hay algunas cosas que habrá que ir mejorando. Así, señaló que deberíamos ir más allá en la medición del impacto social (diferencias salariales exageradas en las empresas denominadas sostenibles, elusiones fiscales agresivas, alta litigiosidad…) o en la calidad del gobierno corporativo, con estándares aceptados internacionalmente. También, citó que hay que mejorar el estudio de controversies y su efecto en la sostenibilidad.

El profesor de Deusto añadió que además resulta fundamental trabajar en la significatividad (materiality) de las inversiones en sostenibilidad; así para la banca lo más importante puede ser dirigir sus préstamos hacia inversiones sostenibles, mientras que para la industria intensiva en energía lo fundamental es buscar fuentes de energía limpia. “No nos podemos permitir que continúe el deterioro ambiental, tampoco la exclusión económica de gran parte de la humanidad. La ISR debe ser una palanca, no la única, para avanzar en esta línea”, concluyó.